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jueves, 28 de julio de 2011

Maneki-neko

Supongo que todos alguna vez hemos podído ver alguno de estas curiosas estatuillas, en algún restaurante asiatico, en algún bazar, o simplemente en un establecimiento de cualquier cosa. Este gato se dió a conocer aún más, cuando fue utilizado en un famoso anuncio de bebidas. Todos sabemos que según dicen atrae la buena suerte con la pata que tiene levantada.

La curiosa estatua es típica japonesa, y creo que cómo un habito más de la cultura de Japón merece que la gente sepa aún más sobre ella. A mí realmente me llama mucho la atención, son realmente lindos estos gatos, incluso yo tengo uno. Dicen que según la pata que mueva (izquierda o derecha) atraerá una cosa u otra, y también según el color que tenga (cuando atrae más la suerte es cuando la estatua es del mismo color que en la imagen).

Pues bien, he escuchado, y leido muchas leyendas sobre este gato, y dichas historias te hacen darte cuenta del significado importante que adquiere el Maneki-neko para algunas personas, y de que no es simplemente un adorno, una broma, un objeto bonito, o algo que está de moda. Me he interesado en especial por una leyenda, la cual leí en un foro que hace tiempo cerraron, y buscando, y buscando, gracias a Wikipedia, y otros médios he vuelto a encontrar.
Es simplemente una de las leyendas, aquí la dejo para que sepáis algo más, si anteriormente no la habíais leido.
Durante el siglo XVII, en la era Edo, en la época de los señores feudales, existía en Tokio un templo que había conocido días mejores y que tenía serios problemas económicos y estaba semi-destruido. El sacerdote del templo era muy pobre, pero aun así, compartía la escasa comida que tenía con su gata, Tama.
Un día, un señor feudal, un hombre de gran fortuna e importancia llamado Naotaka II ((井伊直孝)) fue sorprendido por una tormenta mientras cazaba y se refugió bajo un gran árbol que se encontraba cerca del templo. Mientras esperaba a que amainara la tormenta, el hombre vio que una gata de color blanco, negro y marrón, le hacía señas para que se acercara a la puerta del templo. Tal fue su asombro que dejó el refugio que le ofrecía el árbol y se acercó para ver de cerca a tan singular gata. En ese momento, un rayo cayó sobre el árbol que le había dado cobijo.
A consecuencia de ello, el hombre rico se hizo amigo del pobre sacerdote, financió las reparaciones del templo y éste prosperó, con lo que el sacerdote y su gato nunca volvieron a pasar hambre.
Tras su muerte, Tama recibió un solemne y cariñoso entierro en el cementerio para gatos del Templo Goutokuji, y se creó el Maneki Neko en su honor. Se dice que un Maneki Neko en el lugar de trabajo, el hogar o incluso una página web atrae la buena suerte y los visitantes.

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